ASPECTOS ANTROPOLÓGICOS EN EL PASO DE COMER A ALIMENTARNOS . EL DESAFÍO INACABADO DE LA EVOLUCIÓN.

Vamos a plantear un esquema muy simple en el que seguimos la evolución de nuestra sociedad y de nosotros, los seres humanos, como miembros de la misma. En un primer momento el primer objetivo para el hombre era sobrevivir como individuo y como especie. Nuestros antepasados ​​no eran exactamente “el equipo mejor preparado” en el mundo pero: se adaptaron y sobrevivieron, y no contento con eso, empezaron a pensar en sí mismos como “Los reyes de la creación”.

Es un hecho: Nuestros antepasados ​​tenían la obligación de preservar la especie, y lo hicieron fenomenalmente bien.

De la necesidad de sobrevivir, y teniendo que comer lo más posible de “lo que fuera” (de hecho en un principio éramos animales herbívoros), nuestros antepasados ​​hicieron virtud para alcanzar, después de muchas generaciones de lucha, ser  “el mejor de los animales “carroñeros” – algo así como un cruce entre  hienas y buitres-.

Suena horrible, pero para nuestros antepasados ​​estaban muy orgullosos de competir y, a veces, ganar la lucha con estos animales. Marcar nuestro terreno  y ser capaz de ganar  el alimento en la lucha  con otros competidores, nos dio la oportunidad de ser y actuar como omnívoros.

 

Hemos tenido el coraje siendo como éramos  de bajar de los árboles y comenzar a caminar de pie casi de forma permanente con el fin de ver a nuestros rivales y nuestras presas en la distancia antes que ellos nos vieran. Por cierto: Por necesidad de caminar en posición vertical, el cerebro de la especie humana creció.

Nuestra evolución: De ” carroñeros ” a  “cazadores-recolectores nómadas” y de allí  “agricultores sedentarios” marca un cambio de necesidades para la especie humana que lleva aparejado un cambio cultural. Se cambia el “modelo de comer” porque ya producimos y podemos elegir los alimentos. El “comer” sigue siendo imprescindible, pero ya no marca el instinto primario asociativo de la tribu . La ” élite social “ se replantea. El líder no tiene que ser , necesariamente, el más fuerte. Hay nuevos criterios asociados a fenómenos “externos” que influyen más que la fuerza en el devenir de estas sociedades.   El “comer” para ” alimentarse” es a partir de este momento, un proceso reflexivo de elección personal, y la comida ya no es un solo un bien primario necesario. Según que alimentos se reservan para miembros de la sociedad que ejercen unas misiones y funciones específicas y consideradas primordiales . Los alimentos que se producen no son solo para autoconsumo sino que ya son  un objeto de comercio. Son la fuente para el logro de otros activos, para lograr otros productos que pueden estar o no  integrados en nuestra memoria colectiva . La pregunta es : Son realmente necesarios?

Otro día les seguiré comentando como veo  la relación entre Antropología y alimentación.